Parece complicado escoger la bebida perfecta para acompañar el postre; sin embargo los vinos ofrecen amplias opciones para estos casos:
- Los espumantes (Cava, Champaña, Proceco, Franciacorta), especialmente los extra brut y demisec son fabulosos con frutas frescas y en almíbar, arroz con leche, tortas frías a base de bizcocho, así como postres elaborados con chocolate.
- Los oportos son perfectos para el cierre de la comida, armonizan con postres cremosos o a base de pastas y hojaldre como tartaletas, milhojas, tortas con merengue, merengón, mousses y también con chocolate, en especial el amargo.
- Los cosecha tardía o late harvest, tal vez los más dulces de los licores propuestos, son idóneos para maridar postres a base de lácteos, helados y sorbetes. Se puede arriesgar a armonizarlo con postres criollos como quesillo o de granjería.
Estas son sólo algunas sugerencias para darle un gusto al paladar.
Fuente: estampas.com