Para la congelación, Las cajitas u otros recipientes de plástico deben ser especialmente dedicados para este menéster ya que deben estar preparados para soportar temperaturas muy bajas sin romperse o resquebrajarse, y no deben transmitir olor ni sabor alguno. Asimismo se encuentran en el mercado bolsas, tubos y folios de plástico, que permiten cerrar herméticamente los productos y ocupan poco espacio.
En estos aparatos congeladores no sólo pueden conservarse y congelarse comidas ya cocidas, sino también la carne, las aves, el pescado crudo y todos aquellos productos que hayamos adquirido congelados. Sin embargo, las verduras es preferible conservarlas ligeramente cocidas; no es aconsejable conservarlas crudas.
Los alimentos que deben conservarse crudos son: carnes rojas o blancas, pescados y frutas.
Nunca debe volverse a congelar un producto de que haya sido descongelado.
Para congelar los alimentos en casa, tener la precaución de envolver o empaquetar pequeñas porciones, es decir las raciones que se vayan a utilizar de una sola vez.
Los filetes, ya sean de carne o de pescado, pueden congelarse juntos en un solo envoltorio siempre que cada filete quede separado del otro por una hoja de papel de aluminio o una película plástica.